RONDA 1 / 8 · TRABAJO
RONDA 1 / 8 · TRABAJO
Tabata son veinte segundos de trabajo, diez de descanso y ocho rondas: cuatro minutos en total. Así se asentó la forma que lleva el nombre; el estudio de 1996 del grupo de Izumi Tabata del que viene llegaba hasta el agotamiento y no hasta un número de rondas. El detalle que casi todo el mundo olvida es qué significaban allí esos veinte segundos: un esfuerzo máximo, alrededor del 170 por ciento del VO2 máx, en cicloergómetro.
Importa porque un tabata hecho a ritmo cómodo es simplemente un circuito de cuatro minutos. Como entrenamiento no está mal, pero no es el protocolo, y los resultados que se citan del estudio no salieron de ahí. Lo que separa a los dos es el esfuerzo y no el reloj, y ningún temporizador puede decirte cuál de los dos hiciste.
El consejo: elige un ejercicio y quédate en él. El protocolo se probó con un solo ejercicio en cicloergómetro, y cambiar de movimiento cada ronda lo convierte en un circuito donde las transiciones se comen el descanso. Sentadillas, bici, remo o burpees: una sola cosa, ocho rondas.
La página abre con el 20, el 10 y el 8 ya puestos, y encadena las fases sola, con un sonido en cada cambio para que no tengas que mirar. Los tres números se escriben encima si quieres una proporción más suave, y quedan fijos en cuanto arranca la sesión, salvo las rondas. Como los ajustes viajan en la dirección, tu versión se guarda como enlace.
Cuatro minutos: ocho rondas de veinte segundos de trabajo y diez de descanso. El calentamiento y la vuelta a la calma quedan fuera de esa cuenta, así que los cuatro minutos son el protocolo y no la sesión.
El protocolo se probó con un solo ejercicio, en cicloergómetro. Cambiar lo convierte en un circuito, que como entrenamiento está bien, pero las transiciones se comen los diez segundos de descanso.
Sí. Con el temporizador parado, escribe encima del trabajo, del descanso o de las rondas, y la dirección se actualiza a la vez, así que ese enlace abre tu versión. Con la sesión en marcha solo se mueven las rondas.