LISTO
LISTO
Diez minutos es el bloque más honesto que existe. Es demasiado corto para engañarte pensando que vas a terminar algo grande y demasiado largo para que no cuente. Por eso funciona tan bien para ordenar una habitación, revisar un correo importante antes de enviarlo o estirar de verdad en lugar de fingirlo.
En la cocina es el hervido de un huevo duro pasado de rosca, el reposo de una masa antes de estirarla y el tiempo que necesita casi cualquier salsa para espesar sin que tengas que vigilarla cada treinta segundos.
Si lo usas para estudiar, prueba esto: diez minutos leyendo sin tocar el teléfono, y cuando suene, dos minutos escribiendo de memoria lo que has entendido. Compara después la nota con el texto: los huecos te señalan qué página conviene volver a abrir, y esos dos minutos cuestan menos que releer el capítulo entero.
La página abre ya en 10:00. Un clic y empieza; si necesitas otra duración, escribe encima de los dígitos.
Sí, es para lo que está pensado. La cuenta atrás se calcula contra la hora real del sistema, así que vuelvas cuando vuelvas verás el tiempo correcto, no uno atrasado.
El temporizador vuelve donde estaba. El estado se guarda en tu propio navegador y se repinta antes del primer fotograma, así que no verás 10:00 durante un instante antes de recuperar tu cuenta.
No hay cuentas en todo el sitio. Tampoco hay cookies ni banner de consentimiento: los ajustes se quedan en tu navegador y nunca salen de tu dispositivo.